Emprendiendo ideas

Marianna Rojas VLas ideas abundan, mas no aquellas que realmente valgan la pena. Tener una idea que resulte en un negocio productivo no es tarea fácil, muchos menos ponerla en práctica. Es por eso que aunque se tenga un concepto bueno para emprender un negocio propio, no es garantía de que realmente tengamos éxito.

Aun así, cuando una mujer emprendedora decide probar suerte en el mundo de los negocios ya cuenta con algún indicio, más allá de una corazonada o de su olfato, que la invita a incursionar en unas ligas mayores.

Solían hacer las tortas de los cumpleaños de sus hijos y sus amigas les rogaban que les hicieran una por encargo para las piñatas de sus pequeñitos. Confeccionaban los trajes para los actos del colegio de sus niños y recibían grandes felicitaciones por ser los más bellos del grupo.

Tienen un talento nato, una habilidad particular que las diferencia y hace que sus maravillas resalten sobre otras también buenas, pero que carecen de ese toque especial que las hacen únicas.

Son los elogios de sus familiares y amigos, y hasta las sugerencias de los mismos, constituyen muchas veces las razones que despiertan el interés de estas emprendedoras a dedicarse a explotar esa capacidad nata con la que cuentan para su beneficio.

Existen ideas muy buenas que pueden empezar un negocio muy sencillo y productivo, el cual después puede ser llevado a un nivel más alto una vez probado el éxito inicial del mismo. La mayoría tiene que ver con esa habilidad especial que mencionamos anteriormente, pero en otras ocasiones está directamente ligada a una oportunidad muy buena que se le presenta a una de estas guerreras como para dejarla escapar.

El éxito de su negocio reside en su talento para cocinar distintos manjares; para diseñar y confeccionar vestidos, trajes de baño, bisutería; para combinar esencias y flores en velas y aceites; para elaborar un peinado y un buen maquillaje sin imperfecciones; y en su capacidad para visualizar el potencial de un espacio y decorarlo con detalles únicos que lo hacen más agradable a la vista y más placentero para vivirlo.

Todas estas ideas son sencillas y realistas, son ideales para emprender un negocio casero con miras a convertirse en un comercio con gran potencial. Todos los grandes chef empezaron practicando en la cocina de su casa, los mejores diseñadores cortaban telas y confeccionaban en máquinas de coser usadas en un estudio improvisado en un rincón de su casa, los mejores estilistas practicaban con sus familiares y amigos hasta que sus creaciones salían como ellos esperaban; y los más exitosos orfebres inicialmente hacían accesorios para lucirlos en fiestas y ocasiones especiales para combinarlos con una vestimenta especial y tener el atuendo perfecto.

El éxito de estas experiencias y de los repetidos retos en los que utilizaron sus habilidades les dan esa seguridad interna que necesitan para incursionar en este negocio en el que se sienten seguras de obtener logros que las satisfagan no sólo como mujeres sino como empresarias.

Las posibilidades de crecimiento de un pequeño negocio que cuenta con un buen producto u oferta de servicio son incontables. Con un poco de trabajo, visión y suerte podemos llegar a sitios inimaginables.

Comunicador Social / Administrador de empresas Marianna.rojas@gmail.com

Posted by Dane on June 28, 2006 | 0 Comments
In Ideas, Biz Ops, Emprendedores


Possibly Related Entries


Comments

O Comments. Add yours.


Post a Comment

If you know something else about this, please post a comment. To send a trackback, use this url.




Line breaks, paragraphs and links are automatically converted.