Aprendices de mil cosas, y maestro de ninguna.

Casi todos hemos caído en esta equivocación, incluido servidor: queremos saberlo casi todo, devoramos todos los libros y publicaciones acerca de lo que nos interesa, participamos en todos los foros habido y por haber, hablamos de nuestra afición hasta con el pescadero, queremos conocer el funcionamiento de todos los metodos, teorias que puedan existir (¡e incluso algunos se inventan los suyos!); y lo peor, atendemos a todas las noticias, rumores y chivatazos que circulan por ahí.
Aunque esto en un principio es lógico y primordial en un principio, puede llegar a ser muy perjudicial si no se lleva un estricto “control de inventario de conocimientos�. Porque al final nos convertimos en aprendices de mil cosas, y maestro de ninguno.
La clave aquí, como en cualquier negocio de éxito, es la especialización. Lo primero es conocer y abrazar una filosofía (principalmente, análisis fundamental y/o técnico) y averiguar en qué zona del espectro se sitúa uno (los hay muy puristas, y otros un poco más del centro). Luego, consiste en ir descubriendo y estudiando los distintos sistemas y técnicas que mejor se identifiquen con uno. En esta fase, lo fundamental es profundizar en los mismos.

Posted by Dane on December 7, 2005 | 1 Comment
In Administración, Emprendedores, Gerencia


Possibly Related Entries


Comments

1 Comment. Add yours.

Jaizki said on December 12th, 2005 at 4:31 pm:

La hiperespecialización profesional lleva a una carrera cada vez mejor pagada y cada vez más insegura. ¿Qué empleabilidad tiene el hiperespecializado? Recomiendo leer a Robert Kiyosaki en “Padre rico, padre pobre”.

Mi perspectiva es que en los negocios pasa lo mismo. La hiperespecialización es una carrera sin retorno. Un cambio en el mercado puede acabar con la empresa.


Post a Comment

If you know something else about this, please post a comment. To send a trackback, use this url.




Line breaks, paragraphs and links are automatically converted.